Reciban un fuerte abrazo y mi cariño, no permitan que el temor los paralice, sean fieles a sus convicciones y sobre todo hijos, sepan que lo que menos quisiéramos es que ustedes sufran consecuencias por el sólo hecho de ser nuestros hijos, pero, eso no depende de nosotros ni de ustedes, depende del gobierno actual, de su respeto a las garantías individuales y su política hacia el respeto de los derechos humanos.
Querido hijo, Héctor:
Comité Cerezo México
Organización de Derechos humanos





Las cartas a los Cerezo






