Nos resistíamos a contestar esta idea de que en México no existen presos políticos debido al temor de dar pie a una nueva andanada de escritos periodísticos que nuevamente nos intenten vincular con grupos insurgentes, sin embargo nos decidimos a hacerlo, ya que la defensa y divulgación de las violaciones a los derechos humanos y de la existencia de presos por motivos políticos no nos convierte en criminales, a los sumo, en futuros e “inexistentes” presos políticos o desaparecidos; por cierto, se tienen documentados también al menos cinco casos de desaparición forzada por motivos políticos en este sexenio, delito de lesa humanidad cometido por complicidad, omisión o aquiescencia de autoridades del Estado mexicano.