Piden 300 cegeacheros la libertad de los Cerezo Contreras

Marcharon en el circuito escolar de la UNAM dirigentes de la huelga de 2000

Piden 300 cegeacheros la libertad de los Cerezo Contreras

JOSE GALAN

Unos 300 miembros del Consejo General de Huelga marcharon ayer por el circuito escolar de la UNAM en demanda de la liberación de los hermanos Cerezo Contreras, presuntamente miembros de las FARP, y advirtieron ante el edificio de rectoría que "el gobierno de Vicente Fox ha retomado la estrategia de guerra sucia utilizada en la década de los 70 para desarticular la oposición al avance del gran capital".

Por primera vez desde febrero pasado, cuando se realizaron protestas ante el Tribunal Universitario, se vio juntos a los protagonistas del movimiento cegeachero como Mario Benítez, Alejandro Echevarría, Alberto Pacheco, Jorge Martínez Valero e incluso Francisco Cruz Retana.

Luego de la marcha, en el mitin realizado en rectoría, Carlos Sumaya, estudiante de Filosofía y Letras, anunció que Francisco, el hermano mayor de los Cerezo Contreras, inició trámites para obtener un amparo de la justicia federal ante el temor de que se haya librado una orden de aprehensión en su contra.

Expropiación de una patrulla de vigilancia

La jornada de protestas comenzó desde temprano. A las 8 y media de la mañana, 13 miembros de la Brigada Verde de Filosofía y Letras "expropiaron" la patrulla de vigilancia Volkswagen con el número 39, justo cuando transitaba por el circuito escolar a la altura de esa facultad, según denunció el delegado sindical Roberto Mairen. La unidad era tripulada por Sebastián Fuerte, quien narró que se le acercaron cerca de 12 estudiantes, entre los que identificó a Leonardo Varela y Félix Serna Nava, y lo despojaron del vehículo.

Mientras el personal de seguridad levantaba el acta respectiva, los estudiantes llevaron la unidad al pasillo de acceso al auditorio Che Guevara, donde lo encerraron. Mientras tanto, corrió la noticia del despojo por el campus, en donde los miembros del ex CGH realizaron toda la mañana llamados a la comunidad para que asistiera a la marcha.

A las seis de la tarde, el contigente discutía sobre el lugar de inicio de la marcha: o en Filosofía y Letras o en Economía, tal como estaba planeado desde el principio. Por fin, un sector partió de Filosofía y en Economía se unió el grueso del contigente, que revivió las viejas consignas del CGH mientras enarbolaba banderas del movimiento de huelga.

La marcha fue encabezada por un vehículo con equipo de sonido, y al final del contingente cerraba la camioneta del CLETA. Luego de seguir el circuito escolar, el contigente desvió su camino en la Facultad de Ingeniería para bajar por el estacionamiento y salir a la explanada principal entre las islas, de donde siguió derecho hasta subir las escalinatas y establecerse frente a la entrada principal de Rectoría.

"Persecución y hostigamiento" contra disidentes

Allí se dio lectura a un pronunciamiento en contra de "la persecución y hostigamiento desatada por el Estado contra todo aquel que disiente de sus políticas económicas y sociales". Se denunció la violación de los derechos humanos de los detenidos en la acción de las fuerzas de seguridad, y se advirtió que los presuntos miembros de las FARP "son inocentes, como lo señalan los comunicados de las FARP y del EPR".

"Que el Estado apunte sus armas a la UNAM no es casualidad, porque es allí donde el CGH no ha cesado su lucha en defensa de la universidad pública y gratuita, y donde amplios sectores de la población se oponen a su privatización", agregó el pronunciamiento. "Y seguramente la UNAM no será el único objetivo en la mira del Estado. Lo más seguro es que continúe con la misma estrategia represiva contra sindicatos, el magisterio, las organizaciones campesinas y todo aquel que luche por una sociedad verdaderamente libre, justa y democrática."

Y en ese momento, en el jardín inferior a la explanada de Rectoría, aparecieron miembros de la brigada verde empujando el vehículo secuestrado desde la mañana. Repleto de lemas y pronunciamientos, fue llevado a la escalinata de las puertas inferiores, y allí, por medio de rampas, fue subido varios escalones para finalmente ser empujado contra las puertas de acero.

Eso puso fin al mitin. La atención se desvió hacia lo que sucedía abajo. Los manifestantes sólo atinaron a subrayar que el comité de apoyo a los hermanos Cerezo Contreras se deslindaba de esos hechos, y que nada tenía que ver con ellos.

A las puertas de Rectoría quedó la unidad, protegida ya por los miembros de seguridad de la casa de estudios.

Ver en línea : http://www.jornada.unam.mx/2001/ago01/010823/007n2pol.html

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