La revista Revuelta da voz a los presos de conciencia en México Jorge Sifuentes Cañas / La Jornada Morelos

, por  Comité Cerezo México , popularidad : 1%

CUERNAVACA. Surgido como un proyecto universitario de reflexión y un espacio literario entre diversas facultades de la UNAM, la revista Revuelta ha trascendido como un medio de comunicación entre los presos considerados “de conciencia”, luego de cumplir ocho años como publicación independiente y a pesar de los obstáculos para su distribución en los centros penitenciarios.

Al presentar en Morelos el número 14 el jueves pasado en el Centro Cultural Universitario, Héctor Cerezo Contreras, director de Revuelta, consideró en la charla con La Jornada Morelos que, aun cuando de manera general está prohibido introducir revistas a los centros penitenciarios, e incluso a los centros federales de alta seguridad no se permite introducir ningún tipo de material impreso, “estamos tratando de que la revista llegue a muchos más presos políticos con cargos de conciencia, y que se pueda convertir en una fuente de conocimiento o un espacio para que ellos también puedan escribir. Por lo general es muy difícil que cualquier revista común, mucho menos Revuelta, llegue a diferentes penales”.

El proyecto surgió en el año de 2001, como un medio universitario conformado por estudiantes de varias facultades, para ofrecer un espacio a la reflexión filosófica, económica, política, y también un espacio literario hacia la poesía, el cuento, la fotografía y el arte gráfico. Actualmente, la revista es editada por el Comité Cerezo México, una organización de defensa de los derechos humanos junto con otras personas y colectivos solidarias. Entre todos escriben, editan, diseñan e imprimen la publicación.

En cuanto a la experiencia en los centros penitenciarios, durante los siete años y medio que Héctor Cerezo permaneció en prisión, “por motivos políticos”, aclara, la revista “fue el espacio donde nosotros podíamos expresarnos; surgió meses antes de nuestra detención, el primer número sale a la luz cuando nosotros estábamos libres. Y cuando somos detenidos se interrumpe durante un año la revista, para luego resurgir con apoyo del Comité. Era nuestra voz, donde hicimos reflexiones sobre la realidad nacional, sobre la realidad penitenciaria, donde escribimos poesía, cuento, dibujos. Son espacios no solamente para los presos de conciencia, sino también es un espacio abierto para aquellos que sufren prisión por motivos políticos. El espacio está abierto para ser un medio en el cual ellos puedan escribir y llegar a otros espacios y a otras personas, para sensibilizar respecto a las difíciles condiciones que se viven en prisión”.

En el penal de Atlacholoaya, lugar donde Héctor Cerezo permaneció durante el último año de reclusión, se logró mediante la Comisión Nacional de Derechos Humanos CNDH la distribución de Revuelta. “Ahí la leímos en números anteriores; pero ahora no hay en Atlacholoaya presos políticos ni de conciencia. Ahora esperemos que cambien las directrices de las autoridades y se permita la distribución para que todos los internos tengan acceso a la revista Revuelta”.

Héctor Cerezo estuvo recluido junto con sus hermanos Alejandro y Antonio Cerezo, y con Pablo Alvarado Flores, de 2001 a 2009. “Antonio y yo estuvimos siete años y medio; Alejandro tres años y medio; Pablo Alvarado cinco años y medio; acusados en un inicio por el gobierno federal de haber sido los autores materiales de tres explosiones en un banco. Nos acusaron de terrorismo y delincuencia organizada; posteriormente pudimos quitarnos esos delitos, el de terrorismo y daño en propiedad ajena, y pudimos demostrar que nuestra prisión fue principalmente por motivos políticos. Fuimos reconocidos como presos de conciencia por diferentes organizaciones de derechos humanos y fue gracias a esta lucha que impulsó una parte de la sociedad, las organizaciones sociales y medios independientes, que logramos salir los últimos presos de conciencia que el gobierno de Fox encerró”.

Para Héctor Cerezo, fue un claro mensaje a la juventud crítica por parte del gobierno. “Alejandro fue sentenciado a siete años y medio, luego fue absuelto de todo cargo. A Antonio y a mí nos sentenciaron por delincuencia organizada; jurídicamente logramos demostrar que no éramos culpables, pero fue una decisión de estado, fue una decisión política el mantenernos presos, como para darle también un mensaje a parte de la juventud, una juventud crítica que participa en trabajos comunitarios, que escribe y que es parte del movimiento social; fue un claro mensaje a ese sector, nosotros fuimos el conducto por el cual el estado hizo llegar ese mensaje”.

En cuanto a sus proyectos, la revista Revuelta espera abarcar más estados para su distribución. En Morelos, es distribuida por la Fundación Méndez Arceo.

La Jornada Morelos

Navegar por las

AgendaTous les événements

noviembre de 2019 :

Nada para este mes

octubre de 2019 | diciembre de 2019

Soutenir par un don