A cambio de qué, le dieron el Metro al policía Ruvalcaba, por qué tanto apapacho al “chapulín” panista, perredista, priísta, partido verde, por parte de las autoridades locales y federales que bien saben que el Metro es ahora la “caja chica” de este “orgulloso” ex marine gringo.
No es secreto cómo, en contubernio con el grupillo de lideres corruptos de personas débiles visuales, les ha quitado sus puestos para llenar los pasillos de negocios que si le dejen dinero, tal vez lo aprendió cuando fue “corre, ve y dile” de la defensa de Raúl Salinas de Gortari, por los delitos de enriquecimiento ilícito y defraudación fiscal o lo aprendió en la práctica levantando puestos ambulantes en San Ángel o “tratando” con restauranteros y discotequeros en la, ahora, Alcaldía Álvaro Obregón, para darles sus licencias de funcionamiento, que todos sabemos es una minita de oro.
Como en los perores tiempos del otro policía, Mancera, el Metro de la Ciudad de México, poco a poco y paulatinamente, se está convirtiendo otra vez, en tierra de policías violadores de DH, cómo si sus cursos de Marine y del FBI gringos, estuvieran por encima del discurso humanista de la 4T de Brugada en la CDMX, qué le deben, por que tanto amor a un personaje que representa la antítesis del humanismo mexicano con sus cursos de inhumanismo gringo.
No lo sabemos, pero esta introducción es para denunciar que una vez más, compañeros de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular fueron hostigados y está vez agredidos físicamente por funcionarios de la Policía Bancaria Industrial, actos de violaciones a los derechos humanos que se empiezan a volver una política de actuación de funcionarios tanto del Metro como de la Policía.
Así el pasado sábado 19 de septiembre a las 3:30 pm integrantes de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), acompañados de monitores de derechos humanos del Comité Cerezo México, estaban en una brigada informativa, como lo hacen 3 o 4 veces a la semana desde hace unos 4 o 5 años en diversas estaciones del Metro como Universidad, La Raza, Zapata y en este caso Chapultepec, estas brigadas son un ejercicio de los derechos humanos a la libertad de expresión y manifestación.
La mayoría de las veces, como debiera de ser, algún funcionario se acerca y pregunta a los brigadistas que organización son, qué hacen y cuánto tiempo estarán y se retira, pero en algunos casos y con una frecuencia mayor algunos Jefes de estación o policías ignorantes de los DH, tratan de obstaculizar estos derechos humanos, como siempre alegando que no hay permiso, cuando para ejercer los derechos humanos no se necesita ningún permiso, a veces los Jefes de estación como uno en particular del Metro La Raza, le ordena a los policías que hagan una valla para que los brigadistas no se acerquen a los usuarios, si bastante ridículos se ven, incluso algunos policías un poco más avanzaditos, se niegan y tiran de a loco al Jefe de estación que cree que es el dueño del metro y puede ordenar cosas absurdas y ni caso le hacen.
Sin embargo está vez en el Metro Chapultepec, le tocó a los policías más atrasaditos y salvajes violar los derechos humanos de los brigadistas, si bien es ilegal, aunque super tolerado que los policías videograben con sus teléfonos a los manifestantes como una forma para inhibir el ejercicio de los derechos humanos, está vez no sólo grabaron, sino que al ser grabados y se les pidiese sus nombres, que por Ley están obligados a dar, aunque nunca lo hagan, como una forma de mantenerse en la impunidad, agredieron a una compañera, literal le dieron un zarpazo, y luego no quieren que los comparemos con animales, y le arañó el pecho en su intento de querer quitarle el celular, lo cual también es una violación a los derechos humanos, así que nos dejaron más remedio que abrir una queja ante la Comisión de los Derechos Humanos de la CDMX y como siempre hacer la denuncia pública del hecho.
Como es usual cuando denunciamos a un policía, otros policías y sus familiares contestan en redes sociales y es muy interesante que sus respuestas lo único que hacen es evidenciar su ignorancia y justificar las violaciones a los derechos humanos, frases hechas como: “alegan derecho, pero también tiene obligaciones”, lo que sólo denota ignorancia de la propia ley, “ustedes provocan y luego no quieren que les hagan nada” como si los policías fueran perros sin cerebro, cuyos instintos están arriba de su capacitación y capacidad de obedecer órdenes, a menos que la orden sea esa, actuar como animales, se explica, pero sigue siendo ilegal, hasta deseos malsanos de matar gente y extrañar al abuelo de Harfuch para que ponga orden y golpeen, torturen y de “una buena vez” maten a los alborotadores, lo que denota el nivel político, cultural y humano que tiene la mayoría de los Policías de la CDMX, que es casi cero.
Además como saben que lo que hacen está mal, debido a que aunque no parezca, los policías tiene razón, aunque casi nunca la usen, amenazan con remitir para intimidar, lanzan zarpazos para arrebatar o tirar los celulares que graban sus actos y niegan dar sus nombres (alguien se acuerda que deben portar sus apellidos en sus uniformes) para tratar de imponer, no la ley, sino lo que se les ocurre que deben hacer cumplir o lo que les ordenan que hagan.
No nos queda más que seguir pendientes del actuar de los funcionarios que ahora que la 4T está languideciendo y la ultraderecha chapulina empieza a asomarse al seno de la 4T, seguir señalando lo que hacen mal, las violaciones a los derechos que cometen y empujar para que la Comisión de DH de la CDMX haga su trabajo y se sancione no sólo a los policías que obedeciendo o de motu propio se les ocurre violar los DH, sino a la cadena de mando que les ordena o les permite hacerlo.
Comité Cerezo México - Organización de Derechos Humanos