La llamada segunda Ola progresista ha llegado a su fin en América Latina, la influencia de Trump, que como cualquier dictador, no sólo de manera encubierta, sino actualmente de manera pública, le dicta a millones de personas por quién votar o por quién no votar, en países que no son suyos, pero que domina políticamente a través de las economías dependientes latinoamericanas.
La estrategia de manual que han usado las fuerzas de derecha, ultraderecha y fascistas de cada país latinoamericano, es el pretexto de la lucha contra la violencia del crimen organizado, aunque sea organizado por las mismas fuerzas de derecha que, ante la falta de recursos económicos para regresar al poder o mantenerse en él, han recurrido a crear, mantener y potenciar el tráfico de drogas y el control territorial con sus grupos narcoparamilitares, que a su vez, son el pretexto perfecto para aplicarle a su propios pueblos las estrategias de control social mediante el terror, la estrategia contrainsurgente y la de represión política para derrotar y si es posible eliminar físicamente a las fuerzas de izquierda, desde las menos progres, hasta las más revolucionarias.
Los gringos, para mantenerse a flote en medio de su gran crisis económica capitalista han recurrido a una guerra económica contra China, a una guerra militar contra Irán, al apoyo y financiamiento de la guerra de Ucrania contra Rusia, el financiamiento y al apoyo a las políticas sionistas contra el pueblo palestino y otros pueblos afectados por el sueño genocida del Gran Israel, y ha declarado el regreso de la Doctrina Monroe 2.0, América para los americanos, que se traduce en, América para los gringos exclusivamente, con el fin de mantener, por lo menos, al continente americano como su patio trasero, su fuente de riqueza material y de mano a costa de la vida de millones de personas.
La receta que aplican los gringos en la América latina derechizada, profascista y prosionista es la misma que aplicó en Colombia con Uribe, en México con Calderón y que está aplicando en Ecuador con Noboa, la guerra contra la delincuencia organizada como mero pretexto de control social, política y económico a favor del capital trasnacional.
Y va aún más allá, conocen, por la experiencia de los años 70 del sigo pasado, que sus políticas genocidas generan, no sólo descontento social, sino incluso insurgencia y antes de que ésta se organice y se fortalezca en los países víctimas de esta política fascista Doctrina Monroe 2.0, nuevamente han recurrido al fantasma del Comunismo para preparar el terror político como el que vivieron los pueblos víctimas de las dictaduras militares latinoamericanas del siglo pasado.
Hoy, declara Marco Rubio, Secretario de Estado norteamericano en la reciente Cumbre Global contra la Izquierda Radical que los países en el mundo, pero en especial los gobiernos latinoamericanos deben de coordinar esfuerzos frente a lo que la administración califica como "terrorismo trasnacional de izquierda extrema", incluso Rubio declaró que este enemigo que resurge en el mundo pueden llamarse marxistas, socialistas, comunistas, anarquistas, antifascistas o anticapitalistas.
Ya Trump había declarado anteriormente que los comunistas crearon “regímenes que buscaron borrar la fe, suprimir la libertad y destruir la prosperidad”, traducido al lenguaje del capital, esto significa que los comunistas atentan contra el cristianismo occidental, la libertad de Mercado y la prosperidad de los millonarios como Slim y Larrea en México, pero no dice que estos supuestos valores se han mantenido a cambio de matar de hambre, enfermedades y represión a aquellos que no son blancos, cristianos y ricos, es decir al 90 por ciento de la población de nuestra américa.
Milei en Argentina, Noboa en Ecuador, Abelardo en Colombia, Keiko en Perú, Kast en Chile, Paz en Bolivia, Peña en Paraguay, Bukele en El Salvador, Fernández en Costa Rica, Asfura en Honduras con el apoyo abierto e injerencista de los gringos están ya aplicando el Plan Cóndor continental y están trabajando con los representantes de la ultraderecha blanca, cristiana y rica de México, Brasil y Uruguay para que caminemos nuevamente, por lo menos en México, la senda de sangre que nos impusieron Calderón y Peña Nieto .
Con gobiernos más a la izquierda como Venezuela o Nicaragua y socialistas como Cuba, la receta es la intervención militar directa o el bloqueo económico, para derrotarlos y que, como Cuba, dejen de ser el ejemplo de que la única forma de vivir con dignidad es fuera del capitalismo.
Pero las razones de la vuelta a la derecha facha en América no sólo es responsabilidad de los gringos y sus fuerzas fachas regionales y locales, también es la responsabilidad de una socialdemocracia cobarde, que prefiere perder el poder ante las fuerzas de la derecha, que construir una alternativa anticapitalista para que sus propios pueblos vivan con dignidad.
Les es más cómodo agachar la cabeza ante el imperio e ir cediendo ante su empuje económico y político que crear las condiciones para evitar lo que saben que viene, en México nuevamente, el terror, la muerte, el sufrimiento de millones personas, ante ese poder blanco, cristiano, occidental y capitalista que necesita imponer el terror para sobrevivir, y esa decisión consciente de la socialdemocracia mexicana será su estigma eterno, serán los que al intentar tomar el cielo por asalto, prefirieron sobrevivir a costa del dolor y sufrimiento de su propio pueblo.
Pero no hay que desanimarse, recuerden que el futuro es nuestro y lo hacemos los pueblos, así que, a redoblar esfuerzos para seguir organizándonos, que estos esfuerzos, por pequeños que sean, son la luz que ilumina la senda de los pueblos libres y dignos.
Comité Cerezo México