@fcerezo1 #PaComentario ♬ Renacer Limpio en la Vibración - Brainhertiz
La impunidad es un fenómeno que vive gracias a las autoridades que no cumplen ni lo que la ley les obliga a hacer, hace 31 años ocurrió uno de los eventos represivos que sería un parte aguas en la historia reciente de nuestro país.
Una masacre ordenada directamente por el Gobernador del estado de Guerrero Rubén Figueroa Alcocer, bajo una política contrainsurgente nacional que intentaba por todos los medios, legales e ilegales frenar la organización del descontento social en todo el país.
Había pasado año y medio desde la irrupción del EZLN en el estado de Chiapas y los demonios de la represión andaban sueltos, torturando, encarcelando, desapareciendo y ejecutando a cualquier persona que fuera señalada de pertenecer a la guerrilla y en Guerrero, tierra insurgente por naturaleza, el objetivo era desarticular cualquier expresión de descontento organizado.
Una de las organizaciones emblemáticas en ese momento era la Organización Campesina de la Sierra del Sur, la cual mantenía un desarrollo y fuerza organizativa que hacía temblar a los caciques locales como los Figueroa y al estado mexicano en general.
La solución, como siempre lo hace el gobierno, no es atender las demandas del pueblo, sino destruir y aniquilar a quiénes se organizan bajo dichas demandas.
El 28 de junio de 1995 en el Vado de Aguas Blancas, municipio de Coyuca de Benítez, un centenar de policías estatales abrió fuego a matar contra un camión que transportaba a los miembros de la OCSS, 17 campesinos fueron ejecutados extrajudicialmente, y alrededor de 25 campesinos más resultaron heridos.
La autoridad declaró que se defendió de un ataque armado, pero gracias, a un video que llegó a los noticieros nacionales, se comprobó que, como siempre, el Estado miente, la masacre se realizó bajo la orden de matar a campesinos desarmados.
Pero la represión no se detuvo en ese año, ni mucho menos, en el primer aniversario se dio a conocer el Ejército Popular Revolucionario, quienes hicieron presencia en el primer homenaje a los masacrados y el estado respondió con mayor represión, cientos de personas fueron ejecutadas, detenidas-desaparecidas, torturadas, encarceladas, ahora con el pretexto de pertenecer a la guerrilla en Guerrero.
Incluso la mayoría de los dirigentes de la OCSS y del movimiento social en Guerrero fueron poco a poco eliminados físicamente durante los años que siguieron.
La estrategia contrainsurgente militarizó la zona y en medio de la guerra contra el pueblo de Calderón y Peña Nieto, el movimiento social y popular en Guerrero fue casi exterminado.
Pero, como lo señala la historia de los pueblos por una vida digna, mientras cualquier integrante del movimiento social y popular en México recuerde y siga organizado por una vida digna, seguiremos levantando la bandera de justicia, seguiremos ejerciendo el derecho humano a la memoria y luchando contra la impunidad que desde Zedillo hasta Sheinbaum se mantiene, unos por cometer el acto, la última por tomar como bandera el hecho, pero no castigar a los responsables.
No dejaremos de recordar la masacre de Aguas Blancas y señalar que Rubén Figueroa y los mandos de la policía Estatal de Guerrero, entrenados por el Ejército Mexicano y este a su vez, entrenado por los paladines de la tortura y el exterminio, el ejército gringo, son y seguirán siendo los responsables de esta masacre y que deben ser juzgados ellos, la cadena de mando que permitió y ordenó este crimen, pero también quienes, hoy, teniendo todo el poder del Estado mexicano, mantienen la impunidad.
Y a eso te invitamos, no sólo a enterarte de la historia de la represión estatal en contra del pueblo mexicano, sino a exigir justicia y organizarnos por una vida digna para todo el pueblo mexicano.
Comité Cerezo México