Los grupos paramilitares parte orgánica del Estado Antonio Cerezo Contreras

, por  Comité Cerezo México , popularidad : 1%

Se ha demostrado con pruebas que los grupos paramilitares que han operado en diferentes países de Centro y Sudamérica fueron creados y protegidos por los gobiernos de esos países en funciones.

La triple A (Alianza Anticomunista Argentina), el grupo Colina del Perú, los escuadrones de la muerte en El Salvador, las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) todos esos grupos fueron formados bajo el cobijo de los gobiernos que con el objetivo de aparentar una normalidad democrática en sus países y el respeto a los derechos humanos y políticos de sus ciudadanos les encargaban realizar los crímenes de lesa humanidad necesarios para sostenerse en el poder.

Detenciones ilegales, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, torturas, masacres, amedrentamiento, todos estos delitos se encuentran en el haber de esos grupos que si bien tenían independencia operativa no así la tenían en los lineamientos generales de su actuar, ya que estos los determinaba el gobierno o los gobiernos que los habían creado.

Líderes sindicales, estudiantes, campesinos, amas de casa, curas, obreros, guerrilleros y sus familiares, todos ellos y mucho más fueron sus víctimas bajo el argumento de que participaban de una u otra forma con grupos insurgentes en algunos casos, y en otros de ser integrantes de los mismos.

Nuestro país no escapa a ese juego perverso, o esa estrategia contrainsurgente, que consiste en crear grupos paramilitares, supuestamente, sin relación con el Estado, y cuya principal tarea es actuar fuera de las leyes.

La creación de grupos paramilitares en Chiapas por parte del Ejército Federal y con respaldo de los gobiernos locales y el federal está comprobada, sin embargo, siguen existiendo y operando.

Así mientras los gobiernos dan discursos sobre la democracia y la justicia, pueden ordenar asesinatos, masacres, detenciones ilegales, desapariciones, hostigamientos.

Los grupos paramilitares aunque más activos en Chiapas no limitan su actividad a ese estado: Guerrero, Oaxaca, Veracruz, Hidalgo son otros estados en los cuales su actividad está comprobada.

Como los grupos paramilitares son creación del Estado mexicano no es de extrañar que las investigaciones policíacas en su contra no sean efectivas o lo sean sólo cuando existe una gran presión social y política nacional e internacional.

Ahora bien, tampoco ha sido indispensable para el Estado crear esos grupos, ponerles nombre y definir su área de operaciones para realizar crímenes de guerra y de lesa humanidad; en muchos casos son el ejército federal y las policías quienes detienen ilegalmente, torturan, asesinan, hostigan, desaparecen. Como muestra basta recordar la historia de las actividades de la DFS.

Expuesto lo anterior hacemos las siguientes preguntas:

¿Quién o quiénes han hostigado a los integrantes del Comité Cerezo desde hace ya casi siete años?

¿Quién o quiénes son los responsables intelectuales y materiales de las amenazas?

¿Quién o quiénes determinan el momento y la intensidad de las mismas?

La última amenaza fue enviada el 24 de abril del año en curso, vía internet; pero, además en ésta se da a entender que un militante del EPR detenido-desaparecido desde el 25 de mayo de 2007 está vivo y en poder… ¿de quién?

¿Quién lo detuvo? ¿quién lo retiene? ¿quién pone en su boca lo que ellos desean decir? ¿con qué objetivo?

No es de extrañarse que después de más de seis años de vivir amenazas y hostigamientos el gobierno no haya dado con los responsables de estas actividades, porque desde nuestro punto de vista el gobierno, el Estado mexicano es el único responsable, es él quien en primera instancia se ha encargado de planificar y llevar a cabo esa perversa estrategia contrainsurgente que consiste en hablar de justicia, democracia y apego a la ley para ocultar su violación a las leyes y sus crímenes.

Nuestra integridad física y psicológica, la de todos los integrantes del Comité y de las personas cercanas a nosotros y cuyo único “delito” es querernos o ser nuestros amigos es responsabilidad de los funcionarios de este gobierno, sin importar que las amenazas o las agresiones sean hechas desde “el anonimato” o con el tiempo se lo adjudique algún grupo creado por el gobierno para intentar eximirlo de su responsabilidad.

A seis años y ocho meses de ilegal e injusta prisión.
A seis años y seis meses del asesinato de Digna Ochoa.

¡Libertad a todos los presos políticos y de conciencia!

¡Presos hoy, libres siempre!

Preso de conciencia, Antonio Cerezo Contreras.
Atlacholoaya, Xochitepec, Morelos.
mayo 2008

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