Carta de la madre de los Cerezo 09 de enero de 2008

, por  Comité Cerezo México , popularidad : 2%
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Ha transcurrido un año más, se ha terminado el 2007 y nuestro dolorido
pueblo sigue en resistencia tenaz por no sucumbir ante la explotación, el
despojo y la represión de las que sigue siendo objeto.

2007 ha sido un año en el que la realidad se ha impuesto, sin permitir por
su crudeza, ser maquillada por declaraciones o discursos demagógicos, un
año más en el que se desvanecen las esperanzas de miles de mexicanos de
prosperar y mejorar su situación económica, un año en el que defensores de
los derechos humanos y causas justas han sufrido acoso y amenazas para que
no continúen en su valiente lucha por la justicia; un año en que las
inhumanas e injustas condiciones carcelarias que viven los luchadores
sociales en prisiones de alta y mediana seguridad no cambiaron.

2007 fue un año en que colgada a la ventana de la internet, cuando podía,
traspasé todo tipo de barreras para saber de ustedes y junto con muchas
personas dar seguimiento a lo que les pasa, confiando en que sabrán salir
airosos del acoso de este gobierno y sobre todo confiando en el
acompañamiento y la solidaridad que les brindan sus amigos y las personas
que aman y lucha por Justicia para todos.

Me enteré que Héctor fue trasladado a la prisión de Atlacholoaya, Morelos,
quiero creer que se abre una rendija por donde empieza a filtrarse la luz
de la justicia y que a su traslado seguirá el de Antonio, el de José Luis,
Sergio, Jacobo, Ignacio, Felipe y Héctor Galindo presos políticos y de
conciencia que todavía permanecen en la prisión de máxima seguridad del
Altiplano en donde no debieron ser recluidos jamás porque no son
criminales, para que luego se les libere y puedan retomar su vida.

Mis hijos, espero que en el nuevo año que comienza, sus más caros anhelos
se realicen, que a pesar de las vicisitudes su ánimo no decaiga y que los
lazos afectivos que nos unen salgan fortalecidos de las duras pruebas a
las que están siendo sometidos.

Emi, recibe nuestro inconmensurable e indestructible cariño hija, que
aunque intangible puedes transformar en una coraza que te proteja y
fortalezca para continuar tu vida, no desmayes corazón, que la vida está
llena de retos y lo importante es salir fortalecidos al enfrentarlos aunque
a veces cueste mucho trabajo vencerlos. ¡Pero qué te digo, doctora!, si tú
sabes mejor que yo cómo salir adelante, va un abrazo del tamaño del cielo y
nuestra confianza.

Francisco y Ale, reciban un abrazo y la confianza en que persistirán en su
lucha por la libertad de Toño, Héctor y quienes están injustamente presos.

Héctor, no te confíes hijo, no bajes la guardia, que aunque las
condiciones en que hoy te encuentras han de ser menos rígidas no por eso
dejan de ser riesgosas, recibe un abrazote y nuestro cariño.

Toño, como tus hermanos recibe nuestro cariño y abrazo con motivo del año
nuevo, que de nuevo, creo, sólo tiene el número porque persiste la
injusticia y la miseria. Tuve la oportunidad de leer tus cartas y las de
Héctor que para mí son mágicas, pues alivia mis dolencias y reconfortan mi
espíritu, no dejes de escribir siempre que puedas y te lo permitan.

Para todos los integrantes del Comité Cerezo y todas las personas
generosas que acompañan y ayudan a mis hijos brindándoles su solidaridad a
pesar de los riesgos que implica la lucha por la justicia y la libertad de
todos los presos políticos y de conciencia, les envío un fuerte abrazo, mis
mejores deseos en este año que comienza y mi gratitud infinita.

Vaya un abrazo solidario para Carmen Aristegui, Lydia Cacho, Rosario
Ibarra de Piedra, Mariana Villarreal, Gloria Muñoz, Leticia Tecla y su
hija, Judith Galarza, Doña Trini y América del Valle, Mariana Selvas,
Magdalena García Durán, Margarita Irasema Villanueva Gallegos, Elvira
Arellano, Yanahuit y Cristina Paredes Lachino, Nadine Reyes, Berta
Maldonado, Irene Villavicencio, Nancy Mota, Melanie Salgado y muchas
mujeres más que escapan a mi memoria que nos han dado una lección de
dignidad y valentía en la lucha por la verdad y contra la injusticia.

No podría dejar de mencionar la Sra. Irma Sehwerert y las madres cubanas
que también luchan contra la injusticia que en Estados Unidos se está
cometiendo al mantener a sus cinco hijos en prisión. Reciban todas un
abrazo fraterno y mi solidaridad incondicional.

Emilia Contreras Rodríguez, mamá de Antonio y Héctor aún injustamente
presos y de Emiliana, Francisco y Alejandro Cerezo Contreras.

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