Activista mexicano Alejandro Cerezo recibe premio internacional de la paz de Aquisgrán

, por  Comité Cerezo México , popularidad : 1%

Aunque a través de su organización intentan que “las personas conozcan sus derechos y que los ejerzan”, “hay mucho miedo en México”. “Eso impide que se documenten las violaciones y que se denuncie, porque hay un grave riesgo de sufrir algún atentado en contra de la vida del defensor, de su familia o de sus bienes”, señaló.

Berlín, 1 sep (EFE).- El activista mexicano Alejandro Cerezo, calificó hoy el Premio de la Paz de Aquisgrán que recibirá hoy en Alemania en nombre de su organización, el Comité Cerezo, de “reconocimiento a un esfuerzo colectivo” en defensa de los derechos humanos en su país.

“Supone un reconocimiento a un esfuerzo colectivo de once años que han estado marcados por amenazas de muerte, por hostigamientos y por una denuncia de temas que desgraciadamente pocas organizaciones documentan”, como son la desaparición forzada, la ejecución extrajudicial y la prisión política, dijo el activista a Efe.

Para Cerezo, “resolver la violencia estructural, es decir, la violencia sistemática de todos los derechos humanos” sería “un buen comienzo” para lograr el respeto de los derechos humanos en México.

A ello se suma la necesidad de combatir la pobreza para ofrecer más oportunidades y alternativas a la gente, algo que -agregó- hoy por hoy no se da en México.

Por su parte, el también activista Antonio Cerezo, hermano de Alejandro, se mostró convencido de que sí existe una solución a la arbitrariedad de las autoridades, “siempre y cuando el Estado mexicano decida dejar de poner en práctica leyes y actos que violentan los derechos humanos” en su país.

“Lamentablemente, el Gobierno mexicano ha decidido implementar modificaciones legales que restringen los derechos humanos y ha decidido enfrentar la protesta social con el incremento de actos que violentan los derechos humanos”, dijo en declaraciones a Efe.

En este sentido aludió a las ejecuciones extrajudiciales -29 en total entre enero de 2011 y mayo de 2012, principalmente en los estados de Oaxaca y Guerrero- que siguen siendo “una realidad lamentable”.

A ello se suman las 38 desapariciones de defensores de los derechos humanos y las 158 detenciones por motivos políticos en ese mismo período. “La sociedad debe exigirle al Gobierno mexicano que deje de utilizar esas prácticas, pero el Estado mexicano debe aceptar dejar de utilizar esas prácticas”, porque en caso contrario “no va a haber solución”, advirtió.

Para el activista “el gran problema es que el Estado mexicano en lugar de dejar de utilizarlas encubre esas prácticas en un discurso que aparentemente promueve la paz, pero que en realidad golpea a los defensores de los derechos humanos, también encubriendo esta política represiva en la supuesta guerra contra el narcotráfico”.

Aunque a través de su organización intentan que “las personas conozcan sus derechos y que los ejerzan”, “hay mucho miedo en México”. “Eso impide que se documenten las violaciones y que se denuncie, porque hay un grave riesgo de sufrir algún atentado en contra de la vida del defensor, de su familia o de sus bienes”, señaló.

Para Alejandro Cerezo, “es indispensable que la Unión Europea se preocupe por la aplicación correcta de las líneas directrices para defensores de los derechos humanos, las publique y establezca la difusión de los mecanismos concretos que hay para que los defensores mexicanos accedan” a las mismas.

Asimismo es indispensable, según el activista, que cada vez que el presidente del Parlamento Europeo o cualquier delegación de la UE viaje a México, puedan no sólo entrevistarse con representantes del Estado mexicano, sino también con las organizaciones de derechos humanos mexicanas.

El Comité Cerezo se fundó en 2001 a raíz de la detención en 2001 de los hermanos Alejandro, Héctor y Antonio Cerezo Contreras.

Con el tiempo, la organización se ha dedicado a documentar en todo el país acciones arbitrarias de las autoridades.

El comité cuenta con miembros que han vivido “en carne propia” estas violaciones de los derechos humanos, pero también por “personas solidarias que tienen sensibilidad ante esta problemática”, señala Alejandro Cerezo.

La entrega del Premio de la Paz de Aquisgrán, dotado con 1.000 euros, tendrá lugar en el Aula Carolina de esta ciudad en el oeste de Alemania, ceremonia en la que también será galardonada la organización berlinesa “Borderline Europe – Derechos Humanos sin fronteras”.

Ver en línea : SINEMBARGO.MX

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